Manacar presenta una experiencia inmersiva basada en los circos de fenómenos
La propuesta de temporada en el complejo comercial Manacar combina recorridos guiados y escenografías tenebrosas para desafiar la valentía de sus asistentes durante todo el mes de octubre
La llegada del mes de octubre suele transformar el panorama cultural y de ocio en la metrópoli, trayendo consigo espectáculos diseñados para apelar a la curiosidad y al suspenso. En esta ocasión, la vertiente del terror inmersivo suma un nuevo capítulo con el montaje de una atracción que evoca la estética de los viejos espectáculos circenses de lo insólito. Este mes, llegará Freakshow a Manacar, una experiencia inspirada en los clásicos circos de fenómenos donde lo extraño y lo aterrador se encuentran detrás del telón. La iniciativa busca rescatar el imaginario del circo clásico para reinterpretarlo a través de un recorrido guiado repleto de sorpresas visuales y efectos sonoros que mantendrán a los asistentes en un estado de constante tensión sicológica.
Esta propuesta temático-teatral se despliega como un mapa de incertidumbre en el que las fronteras entre el espectador y la representación se desvanecen por completo. Detrás de una icónica carpa, los visitantes se adentran en pasillos oscuros donde la iluminación estratégica y los matices de sombras juegan con la percepción. Todo está fríamente calculado para que cada avance genere una atmósfera agobiante y una inminente sensación de descarga de adrenalina a lo largo del trayecto.
Espacios diseñados para el suspenso y la interacción
El diseño arquitectónico y escenográfico de esta casa de terror abarca una extensión de más de 220 metros cuadrados, superficie que ha sido aprovechada para construir laberintos y recintos temáticos. Para garantizar una vivencia sumamente fluida y personalizada, las dinámicas de acceso se han organizado mediante grupos reducidos de entre siete y diez personas por turno. Esta logística no solo optimiza la seguridad del público, sino que acentúa la cercanía con los actores y los efectos sorpresa dentro del circuito.
A diferencia de otras experiencias de terror extremo que restringen el paso a menores, este espectáculo ha sido conceptualizado para un público amplio, sugiriendo la entrada a personas de seis años en adelante. La producción ajusta los matices del recorrido para ofrecer diferentes niveles de sustos según el perfil y la edad de los grupos que cruzan la entrada. De esta manera, el espacio equilibra el suspenso apto para familias con la intensidad requerida por los verdaderos fanáticos del género.
Horarios y mecánicas para formar parte del show
La temporada del evento abarca desde finales de septiembre hasta el 31 de octubre, funcionando de miércoles a sábado en un horario vespertino que va de las 15:00 a las 20:00 horas. Esta ventana de servicio está pensada para recibir tanto a estudiantes como a trabajadores que buscan una opción de entretenimiento diferente al término de sus jornadas habituales. La temporalidad coincide de manera exacta con las festividades de Halloween y Día de Muertos en la capital.
En cuanto a la modalidad de acceso, la administración ha implementado un esquema dinámico de consumo. Para obtener la entrada individual a la casa de terror, los usuarios deben presentar un ticket de compra del día expedido en cualquiera de los establecimientos del complejo. El comprobante debe acreditar un monto mínimo de 200 pesos, convirtiéndose en una estrategia comercial que dinamiza las compras locales a la par que ofrece valor añadido al cliente.
Un recinto con historia arquitectónica y artística
El escenario elegido para dar vida a este montaje es el centro comercial Manacar, un desarrollo inmobiliario de 29 pisos e icónico hito arquitectónico al sur de la Ciudad de México. Inaugurado formalmente en septiembre de 2017, el recinto abarca cerca de 180,000 metros cuadrados de construcción. Su nombre rinde homenaje a sus desarrolladores originales mediante un acrónimo formado por las letras iniciales de los empresarios Manuel, Antonio y Carlos Santacruz.
Más allá de su moderna oferta gastronómica y de entretenimiento, el lugar posee una importante carga histórica al erigirse sobre el predio del antiguo Cine Manacar. Asimismo, dentro de sus instalaciones se resguarda el célebre mural «Los Danzantes», obra cumbre del maestro, escultor y pintor guatemalteco Carlos Mérida. Es en esta convergencia entre arte, historia y vanguardia donde el terror circense encuentra un escaparate ideal para conectar con el público.

