El Lado C Impulsa el Desarrollo de la Agroindustria Cervecera en México
La iniciativa El Lado C de la Cerveza destaca la contribución integral del sector al crecimiento económico y social del país mediante seis pilares fundamentales.
En el marco del Día de la Cerveza, la agroindustria cervecera mexicana presenta “El Lado C de la Cerveza”, una iniciativa que busca compartir la historia detrás de esta bebida y visibilizar su calidad y contribución al desarrollo del país a través de un six perfecto: Consumo Consciente, Contribución, Cuidado del Medio Ambiente, Comunidad, Cultura y Compromiso.
La iniciativa presenta una visión integral de una agroindustria que contribuye al desarrollo económico, social y ambiental de México y, al mismo tiempo, destaca las cualidades que han convertido a esta bebida en un referente en el mundo: su origen 100% natural, su baja graduación alcohólica y su profundo vínculo con la gastronomía, la cultura y los momentos de convivencia en México.
Motor de la economía nacional
La cerveza es el motor de una amplia cadena de valor que genera oportunidades en distintos sectores de la economía nacional. Actualmente, la agroindustria cervecera aporta el 1.5% del PIB nacional, activa 168 actividades económicas en más de 20 estados y genera más de 715 mil empleos directos e indirectos.

Este impacto comienza en el campo mexicano, donde más de 5 mil familias agricultoras participan en el cultivo de cebada, y se extiende hasta el comercio minorista, donde más de 800 mil tienditas encuentran en este producto una fuente relevante de ingresos, entre el 30 y 40% de los ingresos totales. Con un 73% de insumos nacionales, México se consolida como el cuarto productor mundial de cerveza.
Compromiso con la sostenibilidad hídrica
El desarrollo de la industria también está acompañado de un compromiso permanente con la sostenibilidad. México cuenta con estándares globales de eficiencia hídrica al utilizar 1.6 litros de agua por cada litro de cerveza producido, una cifra significativamente menor al promedio internacional, que oscila entre los 4 y 6 litros.
Además, el sector avanza hacia modelos de economía circular y transición energética. Actualmente, el 43% del volumen se comercializa en envases retornables y más del 46% de los envases son reutilizables. También se ha reducido hasta un 65% el uso de materiales en anillos plásticos y más del 75% de los procesos operativos utilizan energía limpia, con la meta de alcanzar la neutralidad de carbono para 2040.
Calidad y consumo responsable
Entre otros atributos de esta bebida, destaca que al finalizar su producción, conserva componentes propios del proceso de fermentación que contribuyen a definir su calidad y perfil sensorial. Asimismo, por su naturaleza como bebida con contenido alcohólico fijo, comercializada mayoritariamente de forma individual y lista para su consumo, cuenta con características que contribuyen a reducir el riesgo de adulteración antes de llegar al consumidor.
Elaborada a partir de cuatro ingredientes esenciales: agua, malta, lúpulo y levadura, la cerveza adquiere su identidad, calidad y características sensoriales a través de un proceso natural de fermentación. Con una graduación alcohólica promedio de 4.5%, una de las más bajas entre las bebidas con alcohol, forma parte de distintos momentos sociales y gastronómicos cuando se consume de manera moderada y responsable.

