Te has preguntado ¿Qué hay detrás de nuestra comida?

Te has preguntado ¿Qué hay detrás de nuestra comida?

Todos los días, millones de mexicanos incluyen huevos en sus desayunos o como ingrediente en sus comidas. Si consideramos que México es el principal consumidor de huevos del mundo según el informe anual de la Comisión Internacional del Huevo de 2019 (alrededor de 370 huevos per cápita cada año según la Unión Nacional de Avicultores en 2019), creemos que es importante que la gente tenga más información sobre las condiciones en que millones de gallinas ponedoras viven bajo cuidado humano.

Las gallinas ponedoras y los animales de granja son seres sensibles, capaces de experimentar miedo, dolor, alegría y empatía, entre otras emociones complejas. La investigación muestra que las gallinas experimentan empatía y toman decisiones basadas en esos sentimientos.

En los sistemas de producción intensiva, más del 90% de las gallinas ponedoras en nuestro país están confinadas en jaulas de metal en las que no pueden realizar gran parte de su comportamiento natural, ni siquiera estirar sus alas o caminar. En todo el mundo, la mayoría de los animales utilizados para la producción de carne, los huevos y los lácteos a menudo sufren en granjas industriales donde son tratados como unidades de producción en lugar de criaturas que viven y sienten.

Desafortunadamente, las granjas de hoy no son los lugares que muchos de nosotros vemos en las fotos.

Todos los animales deben ser tratados con el máximo cuidado. Esa es la razón por la cual Humane Society International (HSI) está trabajando con empresas en la adopción de políticas para incorporar huevos libres de jaula en su cadena de suministros, y con sus proveedores y otras partes interesadas a lo largo de la cadena de suministro para garantizar la implementación exitosa de políticas que produzcan mejoras significativas en el bienestar animal para millones de animales. Para apoyar aún más estos esfuerzos, HSI también trabaja con gobiernos, instituciones financieras y organismos intergubernamentales para alinear las políticas públicas y la ciencia del bienestar animal para ayudar a que la producción de huevo y carne de cerdo sea libre de jaulas.

Las alternativas sin jaula que ya se usan en todo el mundo incluyen casetas cerradas sin jaulas y sistemas de libre pastoreo. En instalaciones libres de jaulas, las gallinas no están restringidas a jaulas pequeñas, sino que deambulan libremente por toda la caseta. Se les proporcionan nidos donde pueden poner sus huevos, perchas para descansar y áreas para darse baños de polvo, rascarse y buscar comida, comportamientos importantes que cualquier gallina necesita realizar para sentirse cómoda. Los sistemas de libre pastoreo, ya sean pequeñas parvadas de traspatio u operaciones de producción a gran escala, generalmente brindan un refugio interior protegido con nidos, perchas, comederos y bebederos, así como acceso al exterior.

Como consumidores, todos tenemos una gran responsabilidad y el poder de transformar las condiciones actuales para los animales de granja. Cada vez que elijas comer huevos u otros productos animales, ten en cuenta lo que hay detrás de esa industria y ayuda a estos animales eligiendo huevos libres de jaula.

Si estás en el supermercado, revisa la etiqueta. Si no dice «libre de jaula», probablemente provenga de una instalación de producción donde los animales fueron severamente confinados. Si estás en un restaurante, pregunta a tu mesero de dónde proviene el huevo. Si el restaurante no sabe en qué condiciones se mantuvieron los animales, lo más probable es el huevo provenga de gallinas que han vivido toda su vida en jaulas. Los consumidores de todo el mundo están haciendo una elección compasiva, y juntos podemos mejorar la vida de millones de animales comprando solo productos que provengan de sistemas libres de jaula.

Para más información escribe a atorres@hsi.org.